¿Qué no ves, pobre lobo, que te acaban de diagnosticar Diabetes Mellitus? De ahora en adelante nada de pastelitos nirefresquitos, o si no, pobre Caperuza, se quedará sin su lobito.
"¡Uy Caperuza! ¡nunca pensaste que un lobito tan pequeño te ocasionaríatanto pavor! Abrázalo y pégale sus buenos besos y verás cómo en vez de colmillos te enseñará su blandito corazón"